8 lecciones que aprendes al enamorarte de la persona equivocada

8 lecciones que aprendes al enamorarte de la persona equivocada

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Enamorarse de la persona equivocada, si bien puede ser una experiencia muy dolorosa, es también un proceso de crecimiento individual y emocional.

8 lecciones que aprendes al enamorarte de la persona equivocada

Un amor fallido no es tiempo perdido. Toda experiencia, por más mala que sea o por las heridas que te haya causado, tienen una gran lección. Cuando terminas una relación (como sea que haya sido), te das cuenta de los errores que cometiste y evitas caer en los mismo, además la experiencia te hace ser más sabia y finalmente tienes claro lo que quieres de una pareja y las cosas que jamás volverás a permitir.

Las relaciones no son tan simples como parecen. Debería ser tan fácil como que dos personas que se gustan pueden estar juntas, pero muchas veces se encuentran en caminos diferentes, en tiempos complicados o por más que se quieran, una de las partes no está preparada para asumir un compromiso. Todo esto hace complicado que la relación avance, y ahora ya sabes que ambos tienen que estar dispuesto a asumir la responsabilidad.

Los amigos y la familia son primero. Siempre. Cuando estamos enamorados invertimos mucho tiempo en la relación y nos olvidamos, sin querer, de aquellos que nos rodean. De pronto ya no salimos con nuestros amigos los viernes, o hemos descuidado los domingos familiares porque hemos decidido, voluntariamente, a dedicarle todo nuestro tiempo a esa persona. Pero eso sí, ¿a quiénes recurrimos primero cuando el amor se acaba

Debes confiar en tus instintos. Todos tenemos una voz interior que nos avisa cuando algo va mal y, aunque no queramos darnos cuenta, ese presentimiento siempre tiene razón. Si ves que algo va mal y lo sientes, no te aferres y confía en lo que tu yo interior te dice.

El amor libre no es para todos. No todos estamos hechos para mantener una relación abierta. Se requiere de aplomo, madurez, consentimiento y desapego para poder manejar una relación de este tipo. Es muy común que uno de los dos se termine enamorando y comience a tener expectativas del otro, y cuando menos lo imaginamos, todo se ha ido por la borda.

Las relaciones más desastrosas son las que más nos fortalecen. ¿Escuchaste alguna vez eso de que las personas más hermosas son las que más han sufrido? Pues bien, la verdad es que cuando algo te duele tanto que parece que algo dentro de ti se muere, por más terrible que sea lo que suceda, al final del camino sabes que debes continuar y entiendes “el fin del mundo” per sé no existe. Las peores experiencias son las que te hacen más fuerte.

La confianza no se pide, se gana. Esa palabra, tan fácil de pronunciar y tan complicada de estructurar. Las bases de una relación se bansan en ella, es lo que sostiene y la verdad es que una pareja no funciona sin ella. Cuando se rompe es complicado volver a ser los mismos, por lo que sea que suceda, pero una vez que la confianza desaparece la relación se puede poner terrible y seguir, puede ser lo peor que puedes hacer. Ahora ya lo sabes y no volverás a cometer ese error.

Cada persona te enseña algo diferente y único. Ninguna persona es igual, por lo tanto, ninguna relación lo es tampoco. Para bien o para mal, cada pareja nos marca de manera distinta. Las lecciones que nos dejan son como los tomos de una enciclopedia, cada uno titulado con el nombre de nuestros ex.

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