Dime de dónde engorda y le diré cómo adelgazar… ¡Verá resultados inmediatos!

Problemas de peso en la escala global

Desde hace más de 40 años, la cantidad de las personas con obesidad en el mundo sigue creciendo. En 1975 los problemas de peso eran propios de 105 millones de humanos, en 2014 el índice ascendió a 641 millones y, según se estima, hasta el año 2025 uno de cada 5 habitantes de nuestro planeta va a ser obeso. Estos resultados fueron publicados hace menos de un año por una prestigiosa revista médica, “The Lancet”. El tema del extremo sobrepeso supone un problema sobre todo para los estadounidenses: un índice de masa corporal típico de la mayoría de ellos supera el 28 (recordemos que la “norma saludable” se encuentra entre 18.5 y 25).

Por todo ello, todos los días, millones de personas gastan montones de dinero con el fin de adelgazar y bajar de peso. Lo que muchos de ellos no saben es que, además de comer sano y moverse, merece la pena prestar atención a otra cuestión muy importante: la zona del cuerpo en la que más se manifiesta la gordura. ¿Tu pesadilla suponen tus piernas, tu abdomen, o tus caderas y nalgas? ¿Te gustaría cambiar el aspecto de tus hombros? Sigue leyendo y conoce las 6 zonas que hacen el tejido adiposo más que significativo. Dependiendo de la ubicación de la grasa, tenemos que concentrarnos en distintas formas de su eliminación.

1. Parte superior del cuerpo

Apostamos lo que sea que eres una de esas personas que disfrutan de la comida rápida, platos fritos y los dulces de todo tipo. En realidad… ¿quién no lo hace? Los que trabajamos en las oficinas y pasamos largas horas sentados, a menudo podemos decir lo mismo. Si al engordar la grasa se te acumula en la parte superior del cuerpo, ante todo, inscríbete en un gimnasio o empieza a hacer ejercicios en casa. Ya 30 minutos de un esfuerzo físico moderado realizado 3 veces por semana trae buenos resultados. ¿Prefieres algo más tranquilo? ¡Prueba con paseos rápidos, pilates o yoga!

2. Centro del estómago

Seamos sinceros: a nadie les gustan los “michelines” o “flotadores” que adornan los abdómenes de tantas personas en todo el mundo… La gente más propensa a su surgimiento son todos los que con facilidad se dejan llevar por las emociones y demuestran una gran sensibilidad hacia el estrés y las tensiones. Si es también tu problema, posiblemente te llenas de comida para olvidarte de los problemas o descargar las presiones que experimentas. Para poder cambiarlo, tienes que controlar tu temperamento e intentar hacer algo con la ansiedad. La más recomendable para ti sería la meditación que te ayudaría a relajarte.

3. Muslos y glúteos

La gran mayoría de las personas que se quejan de la frecuente acumulación del tejido adiposo en esta zona de su cuerpo pueden tener ciertos problemas hormonales y no ser conscientes de ellos. En las mujeres, es bastante frecuente conocerlo durante la adolescencia y la menopausia, aunque hay maneras de impedirlo. Si tienes que pasar muchas horas sentad@, recuerda hacer descansos y levantarte de la silla después de cada hora. Para mejorar los resultados, puedes comenzar a dar paseos en bici, salir a correr o hacer sentadillas en tu tiempo libre. ¡Y no te olvides de consultarlo con tu médico!

4. Vientre

Pésele a quien le pese, la acumulación excesiva de la grasa en la zona de la parte inferior del abdomen suele deberse principalmente al consumo de alcohol y los productos que nos “inflan” por dentro. Si a ti también te molesta este tipo de gordura, puede que, al mismo tiempo, notes un gran cansancio durante el esfuerzo físico. Para deshacerte de este problema, ante todo tienes que dejar de tomar bebidas alcohólicas, o por lo menos reducir su cantidad. Además, los ejercicios físicos elegidos con la ayuda de un especialista te ayudarán a volver a ponerte en forma.

5. Parte inferior del cuerpo

En algunos casos es cuestión de genes y el hecho de heredar ciertas características de nuestros antepasados. Otras veces puede estar relacionado con la retención de líquidos. Sea cual sea la razón, la grasa acumulada a lo largo de las piernas necesita ser erradicada dentro de lo posible. Puesto que tu objetivo principal tendría que ser el mejoramiento de la circulación sanguínea, debes empezar a moverte, aunque sin forzarte demasiado para no hacerte daño. La natación y la yoga parecen las mejores soluciones, ya que no influyen en la condición de los músculos ni las articulaciones pero sí, dilatan las venas mejorando el flujo de la sangre.

6. Caderas y estómago

Si has llegado hasta aquí en busca de una solución para tu tipo de gordura, podemos apostar que eres una persona que nunca realiza ejercicios físicos ni se esfuerza en lo más mínimo. Además de ponerte a dieta, empezar a comer con regularidad y comenzar a moverte un poco (por ejemplo en el gimnasio), lo más importante es que te pongas de pie una vez cada tanto. Otra costumbre muy saludable que ayuda a reducir el hinchazón de las caderas y la barriga, es la de tomar agua. ¡Tenlo en cuenta!

Ahora que has podido conocer todas las zonas en las que se puede notar el exceso del tejido adiposo y familiarizarte con las posibles razones de tus problemas, lo más relevante es que decidas hacer algo al respecto. Contacta con un dietista, visita a un especialista y compra un carné para el gym… Al fin y al cabo, ¡la vida y la salud sólo es una!
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10 tips para ser una mujer más elegante

Ser una mujer elegante va más allá de usar ropa y accesorios de marcas de lujo, es sinónimo de buen gusto, actitud, educación y clase.

Es un estilo de vida que solo algunas mujeres deciden adoptar, pero ser elegante no es tan complicado como parece y todas podemos llegar a serlo si queremos. Por eso, te dejamos algunos tips para que sorprendas a todos y te conviertas en la mujer más elegante que tanto te gustaría ser. ¿Estás lista?

  • Mejora tu postura

De nada servirá que te veas guapísima si estás encorvada o sacando la panza. Intenta mantener tu espalda erguida cuando estés parada, pero también cuando camines y te sientes. Es importante que tu postura sea natural y estés cómoda con ella, de lo contrario, lucirás falsa en lugar de elegante.

  • Maquillaje light

Por ejemplo, si tus ojos llevan tonos oscuros o muy llamativos, elige un lipstick nude pero si quieres pintar tus labios de color rojo, maquilla tus ojos de una manera más natural. Una mujer elegante no necesita kilos de maquillaje para sobresalir.

 

  • ¡Conócete más!

Identifica cuáles son los tonos que van mejor con tu tono de piel y cuáles son las prendas que le favorecen más a tu cuerpo, sin que se vea vulgar. También es importante que identifiques tu estilo personal y que le seas fiel. Evita seguir tendencias, que no van contigo solo porque están de moda.

  • Evita los descuidos

La ropa sucia, arrugada o con aspecto viejo proyecta una mala imagen de ti y es cero elegante en una mujer. Lo mismo aplica con tu higiene y cuidado personal, desde tu cabello y tu olor, hasta tus uñas deben tener buena apariencia.

  • ¡Invierte!

Te recomendamos invertir en artículos que le darán un toque classy a cualquiera de tus outfits, como un buen par de stilettos o una bolsa que sea fácil de combinar y que puedas usar siempre. Un perfume sofisticado que vaya con tu personalidad también es una gran inversión.

  • Cuida tu lenguaje

Evita usar groserías y gritar al hablar, las mujeres más elegantes destacan por su buena educación y amabilidad. Además, suelen ser cultas e inteligentes, por lo que siempre tienen un tema de conversación interesante.

  • Sé más exacta

Asegúrate de que la ropa y los zapatos que usas sean de tu talla. Algo que te quede muy grande o muy apretado nunca se verá bien ¡y menos elegante! También debes ser acertada para adaptarte al clima y la ocasión, respeta los códigos de etiqueta de los eventos a los que vayas.

  • Busca un equilibrio

Puedes adoptar diferentes tendencias, sin abusar. Por ejemplo, evita usar más de tres colores diferentes en tu outfit y no combines animal print con prendas de lentejuelas o colores metálicos. Tus accesorios también deben estar en balance con tu look; cuando recurras a ropa de tonos neutros es mejor usar piezas llamativas pero si tu ropa está muy cargada debes elegir complementos discretos. Esto es clave para ser una mujer más elegante.

  • Deja más a la imaginación

Enseñar demasiada piel no es sexy, es vulgar. Lo mejor es que seas más sutil. Te sugerimos que uses un escote a la vez, ya sea en la espalda o en el pecho. Si llevas una blusa ajustada, lo mejor es que tu falda sea larga y tus pantalones holgados.

  • No grites la marca

No es necesario que sepamos quién es el diseñador de cada una de las piezas que estás usando. De hecho, las mujeres elegantes suelen ser más discretas y no necesitan usar la ropa más cara para destacar su clase, pues saben que la elegancia tiene que ver con su buen gusto y no con su dinero.

Estar feliz y relajada es fundamental para una vida larga y saludable. Te enseñamos cómo en 12 tips

Dicen que un poco de prevención vale más que una larga curación posterior. ¿Cómo tener una vida larga y saludable? Con la misma forma de vida que te puede servir para prevenir enfermedades, conseguirás perder peso y mantener la forma. Son muchos los secretos que se suelen comentar sobre la posibilidad de vivir más años. Desde la miel cruda, tomar bacalao crudo, y muchos otros trucos.

Hay diversos factores que pueden tener influencia en tu estilo de vida. Entre ellos están el ejercicio y la dieta, pero hay otros que pueden generar mucho impacto en tu salud a largo plazo, en la generación de las bases para que tu vida sea sana y duradera. Para conseguirlo, te animamos a seguir estos sencillos consejos:

1. Hacer ejercicios diarios.

Tus labores y actividades diarias pueden darte la sensación de que no tienes tiempo para hacer ejercicio. Incluso esa falta de tiempo puede ser real. Sin embargo, es preciso que seas consciente de los beneficios que el ejercicio puede aportar a tu salud.

Además de fortalecer tu salud cardiovascular y ayudar a regular tu presión arterial, el ejercicio puede reforzar tu salud mental y controlar algunos aspectos de carácter psíquico, como la ansiedad, el estrés y la depresión.

El tiempo no siempre es una excusa para no hacer ejercicio. Una caminata de 30 minutos diarios puede ser suficiente para mantener la forma. Incluso puedes realizarla en tres tandas de diez minutos, aquellos días en que sea imposible sacar tiempo para ello.

2. La salud de los huesos.

En la etapa infantil, tus huesos tienen la fortaleza adecuada, que van ganando poco a poco. En el caso de producirse alguna fractura, la recuperación suele ser rápida. Según van pasando los años, el proceso de recuperación es cada vez más lento, y las articulaciones pueden ser cada vez más frágiles, más vulnerables y débiles.

La densidad ósea ideal la tenemos hasta los 35 años. A partir de esa edad, comienza el proceso del envejecimiento y los tiempos de recuperación son cada vez mayores, en caso de producirse una lesión. Puedes mantener tus huesos sanos con una dieta rica en calcio, ejercicios diarios, tomando vitaminas, calcio y fósforo.

3. Las relaciones sociales.

Está demostrado que la compañía y la amistad son dos variables muy importantes para la felicidad, pero también pueden influir en que tu vida sea más larga.

Algunas investigaciones sobre los efectos de la soledad, indican que el aislamiento social produce una mayor tasa de mortalidad. La soledad no es un buen aliado para las personas de mucha edad.

Los datos y las estadísticas son claros: las personas casadas viven durante más tiempo que las solteras. Entre otras razones, esto puede deberse a que los casados o que convivan en pareja, tengan un entorno social mayor, y un menor aislamiento.

4. Una alimentación saludable.

La dieta sana es fundamental para tener una buena salud, y una vida más larga. Es muy importante evitar cierto tipo de comida y de bebida, sobre todo las que tienen muchas calorías, grasas perjudiciales, azúcares refinados, etc. Todo ello puede originar un incremento de peso, y el riesgo de enfermedades.

Los ácidos grasos llamados “trans”, elaborados con aceite vegetal derivado de un proceso de hidrogenación, son especialmente perjudiciales. Pueden localizarse en algunos dulces, margarinas vegetales y comida rápida.

Todo este tipo de ingredientes elevará tu colesterol “malo”, con el riesgo de bloqueo de arterias, enfermedades muy graves, hipertensión, accidentes cerebrovasculares, etc.

5. El alcohol y el tabaco.

Es muy conocido que el consumo de alcohol y tabaco pueden originar efectos demoledores en tu salud. Un consumo abusivo, en el caso del alcohol, no solo produce resaca y malestar al día siguiente, sino que a largo plazo los daños causados en nuestro cuerpo pueden ser grandes. El alcohol puede afectar mucho al hígado, con patologías derivadas.

En lo que se refiere al tabaco, está demostrado que fumar diariamente incrementa de una forma importante el riesgo a desarrollar más de 50 enfermedades reconocidas como graves.

El tabaco es la causa principal de más del 90% de los tumores y del cáncer de pulmón, además de causar daños en la circulación de nuestras arterias, complicar las enfermedades respiratorias, un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, etc.

6. Un sueño reparador.

Dormimos a diario para compensar el esfuerzo diario en nuestros trabajos, labores, actividades físicas, etc. Sin embargo, ¿cómo es el sueño que tenemos?, ¿dormimos el tiempo suficiente?

Los beneficios que te puede reportar un sueño reparador son claros:

Mejora en tu estado de ánimo. Una noche de sueño tranquilo, largo y sosegado conseguirá que te levantes más optimista y con una visión más positiva de todo. Está demostrado que la falta de sueño origina que estés menos receptiva a sensaciones positivas.
Un mayor aporte de energía. La falta de un sueño reparador ocasiona pérdida real de energía, con la consecuencia de empezar el día con menos fuerza.
Tu sistema inmunológico también se mejora con una buena noche de sueño.

7. La meditación, sus beneficios.

Aunque hay muchas terapias alternativas, para conseguir una vida saludable, ponemos aquí la meditación por ser un método científico, con unos efectos probados de forma científica.

La meditación puede estimular nuestra auto curación, así como aportarnos una mayor resistencia a la fatiga, más creatividad, y estimular las zonas en nuestro cerebro que se vinculan con la alegría y la felicidad.

La meditación es una práctica de carácter intelectual, con la que se puede potenciar la atención y la concentración. Con ella conseguirás estimular el sistema inmune de tu organismo, liberar tu mente de ansiedad y de estrés, consiguiendo el bienestar que necesitas.

8. Haz cosas que te gusten, diviértete.

El trabajo es necesario, pero también lo es hacer cosas que te gusten. El ocio puede ser una forma de entretenernos y descansar, pero la diversión lleva asociada una participación más activa, alegre y reparadora. Con la diversión consigues alegría, motivación para tu día a día, pasión por vivir, y felicidad.

Cualquier actividad que desarrolles diariamente es más sencilla de realizar si es divertida. Además, un espacio de tiempo en cada día deberías destinarlo a ti, a reflexionar sobre cosas importantes en tu vida, y también a divertirte haciendo aquello que realmente te llena.

9. Los problemas pequeños de cada día.

Aunque quieras, no puedes evitar que cada día surjan diferentes complicaciones, conflictos y problemas. Pero sí puedes decidir el impacto que estos pequeños problemas tienen en tu vida. Es muy importante la forma de afrontar estas dificultades diarias. Ello puede hacernos más fuertes o descolocarnos del todo.

Si tienes la costumbre de resolver los problemas que te surjan con estrategias pasadas que se ha demostrado que no funcionan, es hora de que te plantees nuevas perspectivas. Lo primero es analizar si se trata de problemas de relevancia, o son pequeñeces con las que te obsesionas y tiendes a magnificarlas. Seguro que la cuestión tiene una solución práctica, más sencilla de lo que parece.

10. Los problemas de los demás.

La solidaridad y la empatía son positivas en tu vida. Pero asumir en exceso los problemas de los demás, puede traer falta de felicidad a tu vida. No puedes abstraerte de problemas de algunos miembros de tu familia, de amigos muy cercanos. Pero dejar que te afecten en exceso noticias que escuchas o ves en medios de comunicación, problemas de vecinos, o de tu entorno social, no ayuda a que tu vida sea cien por cien saludable.

Aunque está bien implicarse en temas sociales y contribuir al bienestar común, no debes pasar la frontera de hacer tuyos los dolores ajenos.

11. Los beneficios de las vitaminas.

Las vitaminas son uno de los nutrientes más necesarios en nuestro cuerpo. Si estás pasando por una etapa en la que te encuentras un poco decaída, sea por la razón que sea, posiblemente necesites un aporte extra de vitaminas.

En el mercado encontrarás complementos y suplementos vitamínicos, que pueden compensar el déficit de vitaminas que tu cuerpo necesita.

Entre las vitaminas más necesarias, está la vitamina A, todas las del grupo del complejo vitamínico B, la vitamina C, D y E. Cada una de estas vitaminas puede aportarte cosas distintas. También es muy beneficioso un buen baño de sol cada día, sobre todo en las horas en que no calienta tanto.

12. ¿La miel alarga la vida?

Entre los remedios caseros que siempre hemos oído que sirven para vivir más, está la miel. Una cucharada de miel cruda cada día puede fortalecernos ante alergias, problemas digestivos, etc.

La miel es muy baja en humedad y tiene un toque de acidez. Estos dos factores la convierten en un entorno muy poco favorable para microorganismos y bacterias. Por estas razones y algunas más, la miel se ha usado desde la antigüedad como remedio casero, alternativo a otras medicinas.

Con la miel cruda se curan las rozaduras, heridas, se consigue la energía que necesitamos, y se dice que puede curarse hasta el cáncer.

Hice la plancha durante 30 días y estos fueron los resultados

No todos los retos en Internet son efectivos. Pero, Revistasomosmujeres.com quiere compartir contigo un desafío que sí traerá beneficios en tu salud y te cuenta la experiencia de quien lo realizó durante 30 días.

El desafío consiste en mantener la misma postura del cuerpo por un tiempo determinado, desde 20 segundos el primer día, hasta cinco minutos en el día 30.

La periodista Leah Wynalek decidió comprobar la efectividad del reto.

Leah no es una persona sedentaria, por lo que pensó que sería una prueba fácil. “Estaba demasiado confiada. Las entrañas me temblaban, y miraba desesperadamente el cronómetro“, confesó.

Leah asegura que no vio un cambio físico notorio en su abdomen, pero sí se sentía más fortalecida. ”Podía sentir la diferencia“.

Pero ese no fue el único cambio. “Sentía que se iba toda la tensión acumulada por estar sentada en el escritorio. Estaba sorprendida con la energía que sentía tras un corto período de ejercicio”, señaló.

Leah Wynalek en su oficina asumiendo el reto de la plancha.

Si incluyes este ejercicio dentro de tu rutina diaria, obtendrás más beneficios:

  • Ganarás resistencia.
  • Mejorarás tu postura.
  • Estimularás tu metabolismo.
  • Trabajarás varios músculos.
  • Te ayudará a prevenir lesiones.

No olvides que para realizar este desafío debes tener en cuenta lo siguiente:

  • Mantener la postura correcta es indispensable para evitar lesiones.
  • No porque sea un ejercicio estático se debe considerar más sencillo o exento de riesgos.
  • Las personas con sobrepeso o con problemas lumbares deben consultar con un preparador físico antes de asumir el reto.

Cuando ya seas un experto, desafíate probando otras variedades de la plancha que puedes encontrar en este artículo.

Basado en material de BBC, La República