7 preguntas incómodas que debes hacerle antes de vivir juntos

Cuando una relación avanza hacia la formalidad, hay algunas preguntas incómodas que debes hacerle a tu pareja antes de vivir juntos. Si bien el amor es el motor de una relación, la comunicación es lo que los mantendrá juntos.

1.- ¿DÓNDE VAMOS A VIVIR?

Suena super romántico esto de irnos a vivir juntos y estar siempre felices. Por otra parte, debes considerar hacia adónde avanza su relación como pareja. Finalmente, el lugar donde vas a vivir es importante así que preguntar es vital. ¿Qué pasaría si te dice que van a ir a vivir con tu suegra? ¿Ves por qué es importante preguntarle a dónde piensa llevarte o, mejor aún, decidir ambos donde van a rentar o comprar un hogar?

2.- ¿CUÁNTO GANAS?

Ok, van a vivir juntos, entonces conocer el presupuesto de tu pareja es importante. Ambos deben saber qué tanto pueden gastar y elaborar un presupuesto en consonancia. Después de todo, cuando una pareja vive junta, los gastos se reparten para mantener la paz dentro del hogar. Es una de esas preguntas incómodas que le debes hacer sí o sí a tu pareja antes de vivir juntos.

3.- ¿TU MAMÁ VA A VENIR SEGUIDO A LA CASA?

Claro, ambos tienen una familia y es saludable que sigan viéndola. Sin embargo, definir cada cuánto tiempo van a verlos o a recibir su visita es importante. ¿Están invitados a la casa en el momento que ellos quieran? Es preciso establecer límites con los familiares de ambos y con amabilidad hacerles saber cuándo podrán darles la bienvenida. No queremos que las decisiones de pareja se conviertan en las elecciones de la suegra, la mamá, la tía etc…

4.- ¿EN ALGÚN MOMENTO VAMOS A CASARNOS?

Debes tener presente que si bien ir a vivir juntos es un paso más en tu relación, nada te asegura que él quiera casarse. Pregúntaselo directamente, no des cosas por sentadas. De hecho, es mejor que te enteres en ese momento que después. Nadie puede obligar a nadie a hacer algo que no quiere. El matrimonio es algo serio y si él solo quiere vivir en pareja sin casarse está bien, siempre que tú estés de acuerdo y quieras lo mismos. Si no estás en el mismo canal, es momento de tomar decisiones y sigas  tu propio camino.

5.- ¿QUÉ TAN RELIGIOSO ERES?

Puede que de novios no te imagines o no tengas idea de qué tan religioso es. La cuestión espiritual también es super importante en una pareja. Después de todo, hay hombres a los que les gusta ir al servicio religioso correspondiente cada semana. También hay otros tantos que no están interesados en la religión. Saber cuáles son sus inclinaciones y si estas con compatibles con las tuyas es preferible descubrirlo más temprano que tarde.

6.- ¿CÓMO VAMOS A REPARTIR LOS GASTOS?

Esta pregunta está muy ligada a al segunda. Es super importante que antes de irse a vivir juntos acuerden cómo se repartirán los gastos de la casa. Finalmente, eres una mujer independiente y el poder económico te dará seguridad y en el peor de los casos no tendrás que depender de nadie. Es una conversación que DEBEN  realizar con mucha calma, paciencia y, sobre todo, mucho amor.

7.- ¿QUIERES TENER HIJOS?

Claro, si van a vivir cómo pareja esta pregunta queda abierta. Algunas parejas tienen hijos sin siquiera estar casadas y esto se acomoda a su estilo de vida. Finalmente es una de estas preguntas incómodas que deben plantearse antes de vivir juntos. Hay hombres que sí desean hijos, otros que ya los tienen con su primera esposa y no quieren más, otros que no contemplan esa posibilidad. Entonces es preciso que descubras su punto de vista y veas si es compatible con el tuyo.

Prendas que no debes usar si tienes menos de 20

Existen prendas adecuadas para cada edad. Para sacar lo mejor de ti, debes aprender a vestirte según tu edad, de lo contrario sólo te verás desaliñada y fuera de lugar. Si tienes menos de 20, lo peor que puedes hacerle a tu figura es lucir como una señora. Regla de oro: no le robes prendas a tu mamá. Puede que en tu mente se te vean preciosas, pero en realidad existen buenos diseños para cada edad.

PRENDAS MUY SASTREADAS

Dejemos este tipo de prendas para chicas con más de 20. A tu edad este tipo de prendas no son tan necesarias. Ya llegará el momento cuando tengas que usarlas. En cuestión de estilo, si eres una chica muy tradicional te recomiendo recurrir a prendas con un buen corte, pero sin que sean parte del conjunto de traje sastre. Después de todo, estás en una edad preciosa en la que puedes utilizar prácticamente cualquier prenda. Si tienes menos de 20 todo absolutamente todo le va bien a tu figura (menos las prendas de mamá).

NO ES DE TU TALLA

Dejemos en claro que cualquier prenda te puede ir bien mientras esta se ajuste a tu figura. Por otra parte. Procura que al elegir prendas en las tiendas no te queden mucho muy largas o grandes. De hecho, mientras más tela tenga la prenda, vas a verte más voluminosa y no precisamente en el buen sentido. Evita a toda costa lucir como un costal de papas.

PALAZZO

Los palazzos son preciosos; sin embargos son prendas sastreadas que van más para chicas que trabajan o son un poco mayores. No corras, en algún momento podrás usar este tipo de prendas y te verás guapísima. Mientras tanto, aprovecha tu juventud usando vestidos cortos, sin exagerar. Prendas con estampados, más colores y con tendencias de moda actuales. Atrévete a combinar varias prendas sobre otras.

FALDAS TUBO

Nunca lo hagas, esta prenda es para chicas de más de 20. No es que no puedas lucirlas con tu figura, pero está relacionada con la mujer que trabaja. Cuando una chica de menos de 20 la usa , parece que se ha disfrazado. Evita verte de más años de los que tienes. Al final, no le hace nada de bien a tu imagen. Disfruta ahora que puedes lucir preciosa sin tanto maquillaje ni tantas prendas elaboradas.

Vivir con ovarios poliquísticos cuando quieres ser mamá

Inés es una profesional puertorriqueña de 40 años quien, desde los 16, sabía que su camino para tener hijos sería complicado. A esa edad le diagnosticaron el síndrome de ovarios poliquísticos.

Esta condición, como explican los expertos de BabyCenter en este artículo, ocurre “cuando las mujeres tienen demasiadas hormonas masculinas y no tienen suficientes hormonas femeninas, lo que hace que su ovulación sea poco frecuente o irregular”. Quienes padecen la enfermedad, por lo general presentan quistes y tienen problemas para quedar embarazadas.

En su caminar, Inés ha superado muchos retos. Por ejemplo, en el pasado le removieron cuatro quistes y dos fibromas. Además, le realizaron una laparascopia, tratamiento que se utiliza para determinar la existencia de endometriosis (condición que también padece).

Buscando a su bebé

Inés estuvo casada por siete años. Sobre su exesposo y ese tiempo dice: “Fue bien comprensivo. Veía que yo quería un hijo y no lo pudimos lograr. Siempre, dos o tres días antes de que me llegara la menstruación me daba un dolor muy fuerte y él me sobaba la espalda. Sí tuve otras relaciones antes de él y después del divorcio, pero nunca obtuve tanto apoyo como con él”.

En su búsqueda de un bebé, la pareja enfrentó tres abortos naturales (2005, 2009 y 2011). “El dolor de los abortos es el doble de los partos”, dice Inés sobre esa época en que trató sin éxito ser mamá.

Para uno de los abortos le hicieron un raspe, además en el 2007 le removieron quistes y fibromas, por lo que se laceró su útero. Ante esa realidad consultó a un especialista en tratamientos de fertilidad. “Una vez el médico hizo el diagnóstico fue directo al grano, claro, pero no hostil”, recuerda sobre el momento en que supo que ser madre de manera natural, o incluso a través de tratamientos de fertilidad, sería cuesta arriba.

Como le ocurre a otras mujeres, Inés no comenta su situación con muchos. Solo sus amistades más cercanas y uno que otro familiar conoce todo lo que ha vivido y sufrido.

La maternidad de manera inesperada

Hoy dice sentirse feliz y tranquila con su realidad. Aunque no ha podido concebir, ¡hace un año se convirtió en madre a través de un proceso de adopción!

“A uno lo que le da es un coraje cuando ve a una mujer que tiene cuatro hijos y no los cuida. Pero ahora, en vez de perder mi energía acepto este proceso. No sé si el cambio es por la edad, la madurez. Hubo un tiempo en que sentía mucho rencor. Ahora tengo mayor paciencia”, asegura.

Además, su nueva realidad es que desde hace un año es mamá de un bebé que fue concebido por una adolescente, quien siempre estuvo clara que quería darlo en adopción. Curiosamente Inés conoce a la madre biológica de su hijo, bebé que vive con ella desde que tiene cuatro días de nacido.

Orgullosa dice que el bebé se ha enfermado solo dos veces, que hoy ya come comida que ella le prepara y que ya da sus primeros pasos.

*Nombre fue cambiado para proteger la identidad de la entrevistada. 

9 señales de una mala niñera

No siempre es fácil saber si la persona que cuida a tu hijo está haciendo bien su trabajo. Atenta a estas señales.

No siempre es fácil saber si la persona que cuida a tu hijo está haciendo bien su trabajo. Para estar segura, es probable que tengas que hacer un poco de investigación sobre qué sucede cuando tú no estás en casa.

Algunos padres que tienen sospechas, alquilan monitores que colocan sin avisar a la niñera. Estas señales te pueden ayudar a distinguir si la niñera que has elegido no es la adecuada, sin llegar al extremo de espiarla.

Podrías tener un problema en manos si:

1) Tu hijo parece asustado de ver a la niñera o se ha vuelto ansioso y aislado.

Muchas veces, los niños necesitan un período de ajuste para acostumbrarse a una nueva niñera. Tu hijo podría llorar o hacer berrinches al principio. Eso es normal. Pero si tu hijo se muestra temeroso o continúa triste, vale la pena investigar.

Una cuidadora infantil no puede sustituir nunca a la mamá o al papá, pero un niño necesita sentirse cómodo en compañía de su niñera. A lo mejor tu hijo y su cuidadora no han podido estrechar una relación, o la niñera no proporciona el tipo de cuidado cariñoso y acogedor que tu hijo necesita. Como en toda relación humana, entenderse bien y sentir afinidad con otra persona es importante. Si sospechas que algo grave está sucediendo, infórmate sobre los síntomas de abuso infantil.

2) Tu niñera no te da detalles sobre lo que hizo durante el tiempo que pasó con tu hijo. Lo que tu hijo hace cuando está con su niñera no debe ser un secreto.

Cuando llegas a casa es normal que quieras saber qué hizo el niño y qué pasó el tiempo que estuvieron separados. Si tu niñera no te da explicaciones claras es porque no es buena para comunicarse o porque tiene algo que esconder.

3) Tu hijo ha sufrido demasiados accidentes fáciles de evitar.

Una niñera debe vigilar a tu hijo constantemente, lo cual significa que tiene que saber dónde está y qué está haciendo en todo momento, para evitar que se lastime. Sólo puede dejar de vigilarlo cuando está jugando en un lugar seguro y al alcance de su vista.

4) No sigue tus instrucciones o critica constantemente tu forma de educar al niño.

El cuidado de tu hijo es cosa de las dos, ambas deben trabajar en equipo, y la niñera debe respetar las instrucciones que le des. Aunque la niñera, que pasa muchas horas con tu niño, también pueda aportar sugerencias, no debes permitir que actúe constantemente como si supiera más que tú. Si no están de acuerdo en cosas como la nutrición de tu hijo, su sueño y seguridad, por ejemplo, la relación no funcionará.

5) Llega tarde con frecuencia.

Una niñera poco confiable llegará tarde con frecuencia y arruinará tus propios horarios. Encuentra a alguien responsable y considerado con tus necesidades. Llegar tarde o no acudir al trabajo sin ofrecer una explicación puede significar que esa persona tampoco es responsable con las atenciones que tu hijo necesita.

6) Encuentras a tu hijo muy sucio y descuidado.

Los niños se ensucian al jugar, pero si tu hijo siempre tiene gelatina en los dedos de la última comida, o si necesitas cambiarlo cada vez que lo recoges, es un problema. Si la cuidadora de tu pequeño no puede hacerse cargo de las cuestiones más básicas, no está dando respuesta adecuada a las necesidades de tu hijo.

7) Sus explicaciones no te convencen.

No toleres a ninguna persona que robe, mienta o te engañe de ninguna forma. La persona que contrates para cuidar de tu hijo tiene que merecer tu confianza para que pueda existir una buena relación de trabajo.

8) Encuentras constantemente a tu hijo hambriento y cansado.

Si tu hijo come como si no hubiera probado bocado en todo el día o está tan cansado que apenas puede mantener los ojos abiertos es una señal de alerta. Su niñera puede no estar siguiendo tus instrucciones sobre su alimentación o siestas.

9) Simplemente tienes un mal presentimiento sobre ella.

Si tienes dudas, confía en tu instinto de papá o mamá, es posible que estés en lo correcto. Si tu niñera no te convence totalmente, busca otra.