Debo ser hermosa solo para mi ¿Para quiénes nos vestimos las mujeres?

Las mujeres practicamos un verdadero culto a la belleza donde la búsqueda de la perfección ocupa el primer lugar. No es ningún secreto que las mujeres invertimos en nuestra propia imagen, más que tiempo y dinero. Somos grandes consumidoras de ropa, calzados, carteras, perfumes, cremas maquillaje y artículos de belleza de todo tipo. Eso sin olvidar las visitas al estilista y los centros de estética. Las mujeres buscamos nuestro propio estilo, a veces de look deportivo, excéntrico, sexy, discreto, formal, casual. Pero la pregunta que surge es

¿Para quién o con qué propósito nos arreglamos con tanto esmero?

No importa mucho el poder adquisitivo de cada una, todas las mujeres encontramos la forma de vernos más lindas, de vernos bien ante el espejo, con poco o mucho, a cualquier edad siempre buscamos vernos lo mejor posible.

A propósito del tema, ¿qué opinan ellos?

Es probable que te pregunten siempre por qué lo haces esperar tanto, si le preguntas que tal te queda el vestido nuevo, seguramente responda con un simple “bien”, y si se trata del nuevo corte de pelo, tardaría en notarlo o quizás no lo hagan si no se lo dices. Así también hay hombres detallistas que sí fijan los ojos en algunos detalles de tus cambios de look, del perfume o el tono del maquillaje. Pero no piensan mucho en el hecho de para quién nos arreglamos o para qué.

El pensamiento de que las mujeres nos vestimos solo para otras mujeres no sería genuino. A la hora de hacer nuestra imagen somos muy creativas. Con algo de producción e ingenio, que implique, el tipo de ropa, vestuario, maquillaje y hasta el taco de los zapatos, somos quien queremos aparentar ser para cada ocasión. Si la idea es impresionarle a alguien, no es tan complicado esmerarse para lograrlo, pues generalmente, en ellos el primer impacto entra por los ojos.

Es normal que los hombres, a la hora de fijar la vista en una mujer, por ejemplo, en un parque, lo harán en aquella que lleva las calzas más ajustadas o la de los jeans más ajustados, sin necesidad de que se trate de un buen cuerpo, simplemente no mirarán a la que está vestida con ropa deportiva suelta ni a la de los jeans holgados. No es una regla, sí es el resultado natural de lo que se logra con trabajar o no la apariencia. En lenguaje de marketing, el secreto no está en lo que queremos vender, sino, en cómo lo vendemos.

¿Para qué cuidar el aspecto personal?

Si las mujeres no nos preocupáramos por el sexo opuesto, vestiríamos más cómodamente todo el día, invertiríamos menos tiempo y dinero en el cuidado personal, viviríamos la vida más despeinadas, relajadas y sin cuidar hasta el último detalle.

Pero no es menos cierto que la posibilidad de sentirnos bien con nosotras mismas es algo que no tiene precio. Sucede a veces, en casos de mujeres que salen de una terrible enfermedad o de una depresión o ruptura y se encuentran con la necesidad de verse mejores, de lucir vitales, de cambiar por ello el look, la manera de vestir, un darse a sí mismas la oportunidad de sentirse bien y eso implica verse lindas. Casi siempre es sinónimo de estar saludable.

Somos observadoras con las demás mujeres. Nos gusta ver cómo les queda cierto look y pensamos si nos iría bien a nosotras. Sí podemos tomar algunos tips en cuenta para nosotras, mucho mejor. No siempre es para envidiar o para criticar, observamos para admirar y de paso aprender de ellas, aunque siendo honestas, también criticamos un poco, ¿o no?

Cuando lo hacemos solamente con la otra óptica, sencillamente se trata de un conflicto interior con nosotras mismas. Sí observamos a otras mujeres y criticamos como les queda la ropa que llevan y la apariencia que dan, ya es otra historia. Pues, estamos ante una actitud que parece muy común entre mujeres, pero no caemos en la cuenta de lo que realmente hay detrás de ello: la sensación de sentirnos inseguras y la falta de confianza en la mujer que somos o que queremos ser.

Las mujeres, en suma, buscamos la perfección y trabajamos arduamente para conseguirlo, para nosotras mismas en primer lugar. Pues si nosotras no nos sentimos bien con la mujer que somos menos podremos transferir esa certeza en los demás. Para ellos, sí, cuando lo que buscamos es llamar su atención, que se fijen en nosotras, o de alguna forma, conseguir que tu pareja sepa que para esa ocasión quisiste estar especial para él.

Recuerda que, ante todo, lo principal es que te sientas bien contigo misma, uses el atuendo que uses. Sé tú misma con el look que elijas y jamás pierdas tu esencia!