Estas mujeres nos demuestran por qué no necesitan tener hijos para ser felices [TESTIMONIOS]

Esta pregunta podría resultar absurda: ¿Un hombre puede llegar a ser alguien exitoso y al mismo tiempo sentirse realizado si no tiene hijos? Sabemos que sí, y no perderíamos demasiado tiempo buscando una respuesta. En cambio ¿por qué que una mujer exitosa no va a conseguir sentirse plena si no tiene hijos?

Y es que así como hay quienes piensan que los hijos vienen al mundo a solucionar los vacíos emocionales de sus padres, hay otros que consideran —por machismo, ignorancia o costumbre, dirán— que un hijo viene a llenar un ‘vacío materno’ inherente en la mujer.

Conversamos con tres mujeres mayores de 30 años, exitosas e independientes. Ninguna de ellas tiene hijos, porque así lo han decidido. Algunas no quieren tenerlos nunca. Otras creen que aún no es el momento. A ninguna le inquieta si esto llega tarde o temprano. Coinciden en que el rol de madre o el ‘instinto materno’ se ha idealizado al punto que hoy se habla de que la mujer viene a este mundo a procrear o —como más de alguna han escuchado decir— a “preservar la especie”.

Ellas quieren demostrar lo contrario. Afirman que no están aquí —en este mundo— para ser madres. Y tampoco están en contra de ser madres, más bien, abogan porque quienes tomen esta decisión lo hagan en total y plena libertad, y no motivadas por una imposición sociocultural. Estos son sus testimonios.

Melissa Vizcarra: “Me han dicho que mi único defecto es no tener hijos”

31 años, traductora y profesora

El rol de la madre es importantísimo, no se puede menospreciar, pero el hecho de que tengamos todas que serlo es lo que se ha exagerado muchísimo. Todavía en esta época la gente sigue reaccionando feo cuando una mujer decide que no quiere tener hijos.

Tengo 31 años, estoy casada, y todo el mundo lo primero que me pregunta es “¿no vas a tener un bebé?”. Ahorita no quiero tener hijos. No sé cómo voy a pensar de acá a 5 a 6 años. Y no me estoy perdiendo de nada. Es una decisión más, así como cuando uno elige un camino profesional y no otro.

Mucha gente pide motivos, y uno no tiene que andar dando explicaciones. Suelo ser bastante cortante con mis respuestas. Pero me han dicho barbaridades, como, por ejemplo, que “mi único defecto es no tener hijos”. Me ha fastidiado bastante. No quiero tener hijos y es una decisión personal.

Creo que cada vez que hay un momento de cambio grande en la lucha por la igualdad de derechos de las mujeres, o de cualquier minoría, siempre hay un movimiento que va en contra, como una reacción al cambio. Entonces surgen estas ganas de imponer a toda costa la maternidad, a pesar de que ahora (las mujeres) somos más independientes y muchas están eligiendo no ser madres o posponerlo bastante, cuando ya sienten que han cumplido otras metas.

También hay mucha gente que sigue pensando que todo el mundo tiene instinto maternal. En mi opinión, es completamente falso. No todo el mundo tiene instinto maternal, no todos lo anhelan. A mí me da pánico pensar en ser mamá. En mi adolescencia lo dije y muchos me decían: ‘se te va a pasar cuando estés casada’, y es mentira. Acá estoy, con 31 años, y no me llama la atención (ser madre) todavía.

Aun así hay mujeres obligadas a ser madres por imposición y muchas se arrepienten. Adoran a sus hijos, pero deben admitirse a sí mismas que fue una decisión equivocada. Y es más difícil admitirlo a otra persona, es tabú, te tildan de mala madre, monstruo, hasta asesina, un poco más te quitan a los hijos.

Para sentirme realizada yo necesito independencia, desarrollo profesional, seguir mis propios intereses personales. Estoy contenta con mi familia y con el equipo que formo con mi pareja y mis amigos, y no siento que tenga que llenar ningún vacío de nada.

Diana Chávez: “No existe esta noción romántica del instinto maternal”

33 años, especialista en derecho electoral y parlamentario.

Yo escucho muchas veces que las mujeres tenemos la misión de preservar la especie. Me parece un predicamento absurdo, porque nos estarían poniendo al mismo nivel de las criaturas que no tienen capacidad de razonar y libertad personal, autodeterminación.

En ese sentido, considero que no existe esta noción romántica del instinto maternal inseparable a todas las mujeres, tampoco creo que estemos todos condenados a la maternidad, sino que más bien esta es producto de una decisión personal.

Yo celebro la maternidad cuando es producto de una decisión informada, cuando es producto de una relación consentida, y cuando esta es una decisión tomada con libertad.

Pero hoy en día creo que se condiciona la valoración de las mujeres y su realización personal en tanto son madres o no. Las mujeres pueden o no pueden ser madres y esto no aumenta ni disminuye su valor.

Yo me siento contenta y muy satisfecha con mi vida. Por mi trabajo que realizo, porque tengo la suerte de trabajar en los temas que me gustan y me inspiran y siento que ayudan a la sociedad en general. Realizo activismo y me encanta viajar.

Por otro lado, me llenan otro tipo de relaciones. Me llena mi relación con mi madre, con mi familia, con mi pareja, con mis amigas y mis amigos. Nunca he sentido que me falte algo por no ser madre. Ser madre es un requisito de realización que nunca he sentido como tal.

No he decidido aún si es que seré o no seré madre, pero la verdad es que es una decisión que siempre me ha traído sin cuidado. En algún momento lo decidiré o no. En mi familia saben que no es algo que me interese. Sí me han preguntado cuándo pienso tener hijos, y mi respuesta es siempre la misma: “Cuando yo quiera si es que alguna vez quiero”.

Son caminos, y al elegir uno probablemente dejes otro, no puedes hacer todo. Es una elección, pero mientras se siga teniendo una visión de la maternidad con muchísima más carga de trabajo no remunerada que los hombres, esto va a seguir siendo un problema de presión importantísimo para las mujeres.

Dánia Chávez Vásquez: “He decidido no tener hijos: lo mismo que muchos hombres ya han escogido”

30 años, comunicadora y diseñadora gráfica

Creo que hay muchas cosas que te pueden completar como persona. No por el hecho de tener ovarios quiere decir que nuestra felicidad va a estar enlazada a ser madre. No hemos nacido para parir. Pero el machismo ha logrado que las mujeres piensen que no pueden alcanzar la felicidad plena si no tienen hijos.

Yo creo que ahora, con el acceso a la educación y los derechos que las mujeres han obtenido, creo que hemos aprendido que no necesitamos seguir el papel de madres para alcanzar la felicidad plena.

Además, creo que siendo madre es más difícil conseguir algunas cosas. Si una chica es madre y su pareja, el papa de su hijo, la dejó, para ella es mucho más difícil salir adelante, porque tiene que desempeñar la maternidad y trabajar al mismo tiempo.

He pensado en lo que me podría ‘perder’ por no tener hijos, pero ya lo he decidido porque tener o no tener hijos no es una decisión importante en mi vida. Creo que no soy la persona para eso. Me siento realizada obteniendo más logros académicos, haciendo las cosas que me gustan como diseñadora y comunicadora.

Y se lo he dicho a mis padres y a mi familia: no quiero ser madre, les digo, para que vayan descartando la idea. Me dicen “algún día vas a querer, no vas a querer quedarte sola”. Pero yo no voy a estar sola: tengo a mi hermana, mis primos, tíos, amigos, una posible pareja.

Esta idea de traer hijos al mundo para no quedarse solo es bastante común, pero no tiene sentido. Quienes me han preguntado, han entendido totalmente mi posición. Para mí va también por el tema de la paciencia, no sé, para mí es muy difícil lidiar con niños.

Quiero realizar muchas cosas, salir del país, divertirme, y no quisiera tener una carga más económica: es toda una responsabilidad criar a un ser humano, sobre todo en este un mundo, que es bastante difícil. Hay muchos factores, pero esto de criar a niños no va conmigo. En el fondo, estamos haciendo lo que un hombre podría elegir… Pero como somos mujeres.

Fue contratado como plomero y una sexy ama de casa lo sedujo, su reacción sorprendió a todos (VIDEO)

El programa To Catch a Cheater lo hizo una vez más. Pero esta vez tuvo un final feliz que sorprendió a todos. El hombre tuvo una reacción que se hizo viral.

To Catch a Cheater es un programa de YouTube que constantemente revela algunos casos de infidelidad o, por el contrario, demuestra la fidelidad de algunas personas hacia sus respectivas parejas. Con facilidad sus casos se hacen virales en redes sociales y llaman la atención de los usuarios quienes critican duramente a los infieles. Pero el caso que te contaremos fue muy diferente. Un hombre que trabaja como plomero fue contratado por una mujer y él fue a su ayuda. Lo que él no sabía es que todo se trataba de una prueba de fidelidad de su novia quien no estaba seguro de él.

La ama de casa lo recibe con un sexy babydoll que pone en aprietos al plomero. El hombre quiere hacer su trabajo, pero la mujer intenta seducirlo. Pero el hombre tuvo una reacción que pocos esperaban. La novia del plomera veía toda la escena a través de una cámara oculta instalada en el departamento y lanzaba gritos cada vez que la sexy ama de casa intentaba seducir a su novio. El plomero no cae en ninguna de las armas de seducción de la mujer y, por el contrario, repite en varias ocasiones que tiene novia.

Aquí te dejamos el video:

El video se ha hecho viral en redes sociales y ha generado una gran cantidad de comentarios positivos hacia el hombre y negativos hacia su novia por poner este tipo de pruebas.

Reservó un asiento en su boda para su hijo fallecido y recibió una gran sorpresa (VIDEO + FOTOS)

“Guárdame un asiento… estaré allí”, se leía en el cartel de la silla reservada.

Desafortunadamente en el 2015 Becky Turney tuvo que enfrentar la muerte de Triston, su hijo de 19 años, y aunque es una pérdida irreparable, su familia y pareja la han ayudado en el proceso.

Recientemente Becky decidió casarse nuevamente, y para el día de su boda reservó un asiento especial en primera fila para su hijo. “Estoy en el cielo el día de tu boda, ¿qué debo hacer? Bajaré a la Tierra para pasarlo contigo. Así es que guárdame un asiento, solo una silla vacía. No podrás verme, pero estaré allí”.

Mientas Turney y su prometido Kelly se encontraban en el altar tomados de las manos, él interrumpió el momento para tomar el micrófono y contar a los invitados sobre el asiento para Triston, y sobre cómo el joven a través de la donación de órganos había salvado la vida de cinco personas.

Entre ellas se encontraba Jacob Kilby, quien recibió el corazón del hijo de Becky, y que ese día estaba allí para llenar esa silla vacía, gracias a que Kelly lo llevó hasta el lugar de la ceremonia en Alaska.

La mujer de 40 años dijo a The Mirror que si su cuñado no hubiera sostenido su mano, probablemente no habría soportado el impacto, pues se desconcertó ante la actitud de Kelly, y más aún cuando vio a Kilby, ya que lo conocía por medio de Facebook y de llamadas telefónicas, así que fue emocionante verlo caminando hacia ella.

Jacob y Becky se fundieron en un emotivo abrazo, y ella le hizo saber que su presencia era el mejor regalo en el día de su boda. El joven agradecido con la familia compartió con Turney los latidos de su corazón, “Me preguntó si quería escuchar el corazón de Triston, era su corazón y estaba latiendo fuerte”.

La fotógrafa encargada del evento, logró capturar el valioso encuentro, y también el cómo los invitados estuvieron al borde de las lágrimas al presenciar el momento, y compartió las imágenes en su cuenta Love Adventured, en donde cada foto ha obtenido miles de likes.

Niño desobediente denuncia a su mamá. Y por fin un juez fija precedente histórico. Por fin!

En la actualidad cada vez van sucediendo cosas que una persona nunca antes vistas y el caso que daremos a conocer se entra en esa lista de cosas ineditas.
Se trata de un niño que sorprendentemente tuvo el coraje de denunciar a su madre por haberlo castigado y también haber cometido un un supuesto acto de violencia contra su persona.

La historia

La familia reside en la ciudad española de La Coruña, y según comentan los medios locales, el niño había llevado a su madre ante los tribunales por haberle dado una bofetada, todo eso fue a consecuencia de que el chico se había negado a obedecer las indicaciones de su propia madre. El pedido fue algo simple, ayudar en algunas tareas del hogar.
Hasta de manera irónica, la agresión de la madre ocurrió el 24 de diciembre de 2015 (víspera de Navidad), específicamente en horas de la mañana. La mamá había dicho más de una vez a su hijo, que en ese entonces tenía tan sólo 11 años, que le ayudara a servir el desayuno y éste, se negó a cumplir con el pedido que se le había hecho. El reclamo por parte de la madre vino a consecuencia de la negativa que tuvo el niño de hacer lo que se le había dicho y durante el transcurso de la discusión arrojó el teléfono alta gama de la mujer contra el piso. Ésta no tardó mucho en tomar una decisión e inmediatamente, producto de la ira, lanzó una cachetada al insolente niño.

Finalmente, el tribunal decidió absolver a quien fuera la acusada, bajo el argumento de que la reacción de la la madre fue justificada. Por su parte, catalogaron al niño de tener el Síndrome del Emperador, que consiste en que el chico busca humillar y maltratar a sus padres, en este caso a la madre.

Pero este no fue el único motivo por el cual fue denunciada la mujer, ya que un año después sucedió otro incidente que podría decirse fue más grave. Tras una discusión nuevamente con la madre, el chico anunció se iba de la casa para no volver más, (recordamos que el niño tiene 12 años a esta altura)en ese instante producto de la desesperación, la mujer intentó retenerlo y en su intento de impedir que saliera, lo lastimó produciéndole un pequeño rasguño en la zona del cuello según el fallo del tribunal.

Inmediata corrección

El juez se vio sorprendido por la forma en la que actuó el niño contra su propia madre. Cualquier niño de su edad no reaccionaria denunciando a su madre, ante una situación así, él sin embargo, actuó con tanto desprecio hacia la autoridad de la mujer que le había dado la vida. En pocas ocasiones se suele ver que una persona, más aún de su edad, demuestre una total falta de empatía y resulta sorprendente que haya actuado así contra su madre.

Por otro lado, el juez encargado del caso también recalcó que la familia tiene la suerte de contar con un alto nivel económico y pueden darse el lujo de arrojar dinero, ya que el aparato arrojado por el niño tiene un precio tan elevado que equivale a los ingresos mensuales con los que cuenta el 50% de la población española.

El juzgado advirtió además, que con el menor debería haber una corrección de rumbos de manera inmediata, por lo general es en esta etapa donde hay que empezar a moldear al hijo. De no empezar a aplicarse algún tipo de medida disciplinaria a, éste no sólo se violentaría contra los miembros de su familia, sino que también podría empezar a trasladar ese comportamiento , es decir, podría empezar a afectar a terceras personas: compañeros de estudio, de trabajo, parientes, etc. a medida que el chico vaya creciendo.

“Acudir a una corrección física moderada está justificado y así se hizo”, sentenció el juez, aclarando que “en ningún momento defiende el castigo corporal sistemático o que ocasione cualquier tipo de lesión.

El juez destaca también en su sentencia que “sorprende la calculada frialdad del menor” y añade que el chico “trata de dirigir la declaración y controlar todo el testimonio”. “Da pena comprobar su total falta de empatía”, acota el magistrado en el fallo.

“La acusada no abofeteó a su hijo para causarle una lesión, su intención era clara y trataba de poner fin a la actitud violenta del menor, que es el que primero acude a un acto físico de fuerza, y a su comportamiento totalmente despectivo hacia ella, negándose a algo tan lógico como poner el desayuno”, sentencia el juez, que absuelve a la procesada de las acusaciones.

Según el diario ‘La Opinión A Coruña’, la Fiscalía había imputado a la mujer un delito de violencia doméstica y demandaba una condena de 70 días de trabajos para la comunidad, la prohibición de comunicarse con su hijo y de acercarse a él durante un año.

Muchas veces nos vemos obligados a corregir a nuestros chicos, solamente porque queremos que sean mejores personas, es importante hacerles entender esa premisa, y aunque nos duela, el castigo no pasa de ser una herramientas