Un sabio dijo:

No suena bien, por mucho que las películas se empeñen, el concepto de luchar por amor. Pues muchas veces el famoso “luchar por amor” equivale tristemente a “luchar contra el amor propio”. Sin embargo, nadie nos enseña gran cosa sobre el amor. Las referencias populares sobre el mismo están tan idealizadas desde el inicio de la sociedad civilizada, que uno se siente en posesión de la persona y por tanto, obligado a luchar por mantener aquello que es de su propiedad. ¿Cómo dejar ir al amor de tu vida, a la luz de tus entretelas, al pináculo de tu existencia humana? ¡Si es tuyo y de nadie más!

Pero ninguna relación es un camino de rosas. La vida impone duros momentos, las personas cambian, evolucionan, aprenden, superan pruebas, fracasan o triunfan, en definitiva…viven. Uno puede tratar de creerse la utopía de que siempre será igual y será condenado a amar eternamente en pretérito imperfecto. O puede abrir los ojos.

Me gusta que me digan la verdad, yo ya veré si duele o no

A nadie le gusta que le mientan. No nos hacen gracia las mentiras piadosas ni que decidan por nosotros lo que debemos saber o no. Si la verdad hace daño somos nosotros quienes lo tenemos que considerar.

La gente tiene la mala costumbre de ocultar cosas que hacen, dicen o piensan porque creen que así nos evitan el daño. Pero no, en realidad no hay nada tan desgarrador como la mentira, el ocultismo y la hipocresía. Nos hace sentir pequeños y vulnerables a la vez que genera desconfianza e inseguridad ante el mundo.

No hay nada que nos rompa más por dentro y que nos revuelva las entrañas tanto como que decidan por nosotros, que traicionen nuestra confianza o que nos asuman incapaces de tolerar y vivenciar ciertas experiencias.

Ningún sentimiento es inválido

A lo largo de nuestra vida sufrimos y lloramos por cientos de situaciones que otros generan. Sin embargo, todos esos sentimientos y emociones nunca caen en saco roto; por el contrario, gran parte de nuestros aprendizajes están mediados por los daños y el dolor.

Asimismo, sufrir nos hace comprendernos, conocernos y entender aquello de que no hay mal que cien años dure ni cuerpo que lo aguante. De esta forma conseguimos gestionar nuestras emociones o, dicho de otra manera, salir del túnel.

Nuestra vida es nuestra, la vivimos como queremos y no como juzguen los demás.¿Decidiríamos por alguien a quién tiene que amar y de qué manera? No, eso es una locura. Se ha intentado, sí, pero siempre sin éxito ya que es injusto intentar decidir por los demás.

El poder de decir las cosas a la cara

Decir las cosas a la cara es ser sincero, nada más y nada menos. La gente confunde esto con la falta de educación, de tacto o de prudencia. Dado que la sinceridad es un término que lleva a confusión y cada uno tiene su propia versión del cuento, veamos algo más sobre ella.

La sinceridad no es decir todo lo que nos viene a la cabeza ni decirlo de forma brusca ni hacerlo en cualquier momento. Asimismo, ser sincero con criterio, empatía y ética no significa maquillar la realidad, sino adecuar su comunicación al momento y a la persona.

La sinceridad nos hace compañeros, gente leal, íntegra. O sea, buena gente. Como es obvio, muchas veces la intención no es mala sino todo lo contrario. Sin embargo, debemos saber que no diciendo la verdad estamos faltando al respeto a la persona “afectada”.

No podemos tomar decisiones por los demás porque es como hacemos verdadero daño. Un daño que es irreversible y que quebranta las leyes de toda relación sólida y equilibrada.

De hecho, mintiendo a alguien le privamos de la oportunidad de manejar su dolor y de asumir la lección que le toca aprender. Por eso esto resulta algo tremendamente injusto y abusivo.

La sinceridad duele a aquellas personas que viven en un mundo de mentira

La sinceridad nunca duele, lo que duele son las realidades. Pero que alguien sea sincero siempre es un gran gesto, pese lo que pese y a quien le pese. No obstante puede ocurrir que alguien prefiera vivir en un mundo de fantasía y cegado a la realidad. En ese caso, todo es respetable.

Sin embargo, lo malo de mentir o de ocultar la verdad es que a partir de ahí se ponen en duda mil verdades que quiebran la confianza, la seguridad y los sentimientos de amor más potentes.

En resumen, la verdad construye y la mentira destruye. Cada uno de nosotros estamos capacitados para asumir la realidad de lo que nos atañe y, por ende, de resolver los posibles daños que nos pudiera ocasionar.

No podemos vivir esperando que la vida sea un camino de rosas ni para nosotros ni para los demás. Así, siempre que nos corresponda deberíamos optar por ser sinceros y no privar a la gente de la oportunidad de crecer superando las adversidades o incomodidades de su propia existencia.

En definitiva, recordemos que proteger de un daño con la posibilidad de causar otro peor pierde todo el sentido y toda la lógica. Actuemos en consecuencia.

7 pensamientos que automáticamente mejorarán tu vida

La autenticidad es tu superpotencia

Cuando eres quien eres, quien tus acciones muestran, eres imparable. La autenticidad es una carta de amor a todos los que encuentres. También es una lámpara, una hoja de ruta y un permiso. Nada brilla más brillante que una persona viviendo en su verdad.

La grandeza es un estado de ser

La grandeza no comienza con las acciones. Tampoco comienza con buenas ideas o planes bien concebidos. En su esencia, la grandeza es una condición del corazón que influye en su manera de existir en el mundo. Es un estado en el que habitas habitualmente, que desborda en tus palabras, pensamientos y hechos.

Co-conspiradores en tu alegría, propósito y bienestar son tus mejores amigos

Las amistades pueden servir a muchos propósitos diferentes en tu vida. Los amigos que te hacen mejor enriquecen tu espíritu. Los mejores amigos son los que unen fuerzas contigo para impulsarte en tu mejor versión.

Proteger tu energía es una forma de amor propio

Prioriza la nutrición de tu alma, mente y cuerpo. No te detengas en pensamientos, relaciones o situaciones que drenen tu energía y agoten tus reservas emocionales. Invierte en los espacios que alimenten tu alma.

No estás atascado

Puedes empezar de nuevo. Usted puede hacer la cosa derecha siguiente. Puedes empezar de nuevo. Puede cobrar su segunda oportunidad o su 2000o. Usted no tiene que conformarse.

Expande tu conciencia

Tu percepción de una experiencia es el determinante más grande de cómo afectará tu vida. Decide que cada experiencia es una ofrenda de amor. Todo lo que sucede tiene el potencial de ayudarte a crecer, aprender o sanar. Esta perspectiva cambiará tu mente y enriquecerá tu vida.

Eres un ser humano no una máquina

Resiste el impulso de distraerte constantemente de la experiencia de existir. No puedes aparecer en tu vida si realmente no la vives. Se intencional acerca de tomar tiempo para desconectarte de lo externo y conectarte con tu interior. Tómate el tiempo para saborear los momentos. Así es como construyes una vida.

Niño desobediente denuncia a su mamá. Y por fin un juez fija precedente histórico. Por fin!

En la actualidad cada vez van sucediendo cosas que una persona nunca antes vistas y el caso que daremos a conocer se entra en esa lista de cosas ineditas.
Se trata de un niño que sorprendentemente tuvo el coraje de denunciar a su madre por haberlo castigado y también haber cometido un un supuesto acto de violencia contra su persona.

La historia

La familia reside en la ciudad española de La Coruña, y según comentan los medios locales, el niño había llevado a su madre ante los tribunales por haberle dado una bofetada, todo eso fue a consecuencia de que el chico se había negado a obedecer las indicaciones de su propia madre. El pedido fue algo simple, ayudar en algunas tareas del hogar.
Hasta de manera irónica, la agresión de la madre ocurrió el 24 de diciembre de 2015 (víspera de Navidad), específicamente en horas de la mañana. La mamá había dicho más de una vez a su hijo, que en ese entonces tenía tan sólo 11 años, que le ayudara a servir el desayuno y éste, se negó a cumplir con el pedido que se le había hecho. El reclamo por parte de la madre vino a consecuencia de la negativa que tuvo el niño de hacer lo que se le había dicho y durante el transcurso de la discusión arrojó el teléfono alta gama de la mujer contra el piso. Ésta no tardó mucho en tomar una decisión e inmediatamente, producto de la ira, lanzó una cachetada al insolente niño.

Finalmente, el tribunal decidió absolver a quien fuera la acusada, bajo el argumento de que la reacción de la la madre fue justificada. Por su parte, catalogaron al niño de tener el Síndrome del Emperador, que consiste en que el chico busca humillar y maltratar a sus padres, en este caso a la madre.

Pero este no fue el único motivo por el cual fue denunciada la mujer, ya que un año después sucedió otro incidente que podría decirse fue más grave. Tras una discusión nuevamente con la madre, el chico anunció se iba de la casa para no volver más, (recordamos que el niño tiene 12 años a esta altura)en ese instante producto de la desesperación, la mujer intentó retenerlo y en su intento de impedir que saliera, lo lastimó produciéndole un pequeño rasguño en la zona del cuello según el fallo del tribunal.

Inmediata corrección

El juez se vio sorprendido por la forma en la que actuó el niño contra su propia madre. Cualquier niño de su edad no reaccionaria denunciando a su madre, ante una situación así, él sin embargo, actuó con tanto desprecio hacia la autoridad de la mujer que le había dado la vida. En pocas ocasiones se suele ver que una persona, más aún de su edad, demuestre una total falta de empatía y resulta sorprendente que haya actuado así contra su madre.

Por otro lado, el juez encargado del caso también recalcó que la familia tiene la suerte de contar con un alto nivel económico y pueden darse el lujo de arrojar dinero, ya que el aparato arrojado por el niño tiene un precio tan elevado que equivale a los ingresos mensuales con los que cuenta el 50% de la población española.

El juzgado advirtió además, que con el menor debería haber una corrección de rumbos de manera inmediata, por lo general es en esta etapa donde hay que empezar a moldear al hijo. De no empezar a aplicarse algún tipo de medida disciplinaria a, éste no sólo se violentaría contra los miembros de su familia, sino que también podría empezar a trasladar ese comportamiento , es decir, podría empezar a afectar a terceras personas: compañeros de estudio, de trabajo, parientes, etc. a medida que el chico vaya creciendo.

“Acudir a una corrección física moderada está justificado y así se hizo”, sentenció el juez, aclarando que “en ningún momento defiende el castigo corporal sistemático o que ocasione cualquier tipo de lesión.

El juez destaca también en su sentencia que “sorprende la calculada frialdad del menor” y añade que el chico “trata de dirigir la declaración y controlar todo el testimonio”. “Da pena comprobar su total falta de empatía”, acota el magistrado en el fallo.

“La acusada no abofeteó a su hijo para causarle una lesión, su intención era clara y trataba de poner fin a la actitud violenta del menor, que es el que primero acude a un acto físico de fuerza, y a su comportamiento totalmente despectivo hacia ella, negándose a algo tan lógico como poner el desayuno”, sentencia el juez, que absuelve a la procesada de las acusaciones.

Según el diario ‘La Opinión A Coruña’, la Fiscalía había imputado a la mujer un delito de violencia doméstica y demandaba una condena de 70 días de trabajos para la comunidad, la prohibición de comunicarse con su hijo y de acercarse a él durante un año.

Muchas veces nos vemos obligados a corregir a nuestros chicos, solamente porque queremos que sean mejores personas, es importante hacerles entender esa premisa, y aunque nos duela, el castigo no pasa de ser una herramientas