Observa en que parte engordas y te diremos cómo solucionarlo

Si aún tus ejercicios y dieta no han hecho efecto, quizás algo estés haciendo incompleto o mal. La respuesta está en el tipo de obesidad que tienes.

Ya que todos los gorditas o gorditos no son iguales ¿O si?

Muchas personas no están conscientes de los diferentes tipos de obesidad, y sobre las maneras de cómo combatirlas. Según estudios hay 6 tipos diferentes de la obesidad.

¡Identifica tu tipo de obesidad, y manos a la obra!

Si es 1:

La obesidad de los alimentos

Este tipo de obesidad es causada por un consumo excesivo de alimentos azúcarados.

Solución: 

Debes reducir los azúcares, e incorporar endulzantes naturales como la miel y estevia (de ser necesario para alguna bebida o alimento), también debes realizar ejercicio cardiovascular  por lo menos 30 minutos al día.

Si es 2: 

La obesidad de “estómago nervioso”

Este tipo de obesidad es provocada estrés, la depresión y la ansiedad. Las personas que sufren de obesidad de “estómago nervioso”, tienden a comer por demás para calmar su ansiedad.

Solución:

Realizar actividades para aliviar el estrés y mantenerte en forma como: practicar yoga o pilates.

Antes de dormir toma una infusión de manzanilla y menta.

Incorpora a tu dieta alimentos ricos en fibra como: avena, manzana, linaza.

 

Si es 3:

La obesidad 3. El gluten

Personas tienden a desarrollar sensibilidad al gluten durante su adolescencia con el desequilibrio hormonal, y la menopausia.

Solución:

Reducir o evitar la ingesta de alimentos con gluten: pan, pasta, alimentos integrales.

Se debe evitar fumar, y consumir de alcohol.

Realizar ejercicios con el pesas.

Ir a tu médico de confianza para descartar también una posible alergia al gluten.

Si es 4:

Obesidad metabólica aterogénica

Las personas que pertenecen a este tipo de obesidad suelen acumular grasa en su abdomen y tienen problemas con la respiración.

Solución:

Reducir consumo de alcohol con el fin de combatir este tipo de obesidad.

Incorporar a tu rutina ejercicios aeróbicos.

Practicar yoga.

Si es 5:

La obesidad debido a la circulación venosa

Se considera como la obesidad heredada genéticamente.

Solución:

Realizar ejercicios de correr o subir las escaleras.

Fijar horarios de comida y no saltarlas.

Consultar a tú médico de confianza, y hacer un chequeo del estado de tu glándula tiroides.

Si es 6:

La obesidad de inactividad

Este tipo afecta las partes del cuerpo que antes eran activos, pero actualmente inactivo.

Solución:

No saltar las comidas.

Realizar rutinas de ejercicios como: zumba, bailoterapia, etc.

Tomar bastante agua.

“Esclavas de la moda”, la campaña que muestra las marcas que nos deja la ropa en el cuerpo

Muchas veces no usamos lo que nos hace sentir más cómodos si no lo que ciertos estándares de moda indican que está bien. Un escenario que empeora para el 68,81% de los argentinos que dicen tener problemas para encontrar talles grandes, según una encuesta realizada por la organización social AnyBody Argentina.

Esto obliga a la mayoría de la población a usar prendas que apenas lo dejan moverse, obligados por la industria. Medias que ajustan los gemelos, jeans que aprietan y marcan los muslos, y corpiños que no cumplen su función de sostener pero terminan raspando el pecho.

Una agencia brasileña se ocupó de mostrar la problemática de la manera más cruda: ilustrando cómo queda un cuerpo después de vestirse como la moda lo deja. Bajo la consigna Don’t be a fashion slave (No seas esclava de la moda), el creativo Márcio Nazianzeno trabajó para la marca VK Plus Size que hace ropa para mujeres reales.

Sin talles grandes: comprar ropa puede convertirse en una verdadera odisea.

APRENDE A RECICLAR EL AGUA DE LLUVIA COMO EN ESTE PROYECTO LO HICIERON DE FORMA SENSACIONAL

Manos a las Obra les trae hoy este proyecto para recopilar agua de lluvia y transformarla en agua potable, si vives en una zona donde no hay acceso a los servicios de agua o suelen tener cortes repentinos a causa de desastres naturales entonces este post te será de gran ayuda.

Primero necesitas comprar estos barriles para recolección, filtración y potabilización. son tres fases que se deben hacer hacer en cada barril.

En tu jardín haz un espacio para trabajar los cortes de madera para el marco de los barriles.

Así debes encajonar los barriles para colocar los tubos para procesar el agua de lluvia

Estos estribos ayudarán a unir la madera creando una torre de tres ioveles para los barriles

Así se tiene que apuntalar al suelo los cuatro pilares de madera

Asi debe lucir una vez colocado los barriles en la estructura

Hacemos cortes para los soportes de la tubería

Ahora las tuberías y el sistema están instalados, el agua de lluvia no necesita mucho tratamiento pues la idea es que se filtre mediante el asentamiento de los sedimentos que viene con ella, (polvo, párticulas de suciedad, etc)

También ´puedes hacer uno a menor escala con dos pequeños barriles para una casa en los suburbios

Fuente: dswens

¿Conoces las diferencias entre el plátano y la banana?

El plátano y la banana son frutas consumidas por muchísimas personas en todo el mundo porque son económicas, fáciles de conseguir y muy nutritivas. Sin embargo, poseen algunas curiosas diferencias que son desconocidas por algunos. ¡Descúbrelas!

En lo que se refiere al plátano o la banana, parece que la cultura del país o el idioma es lo que determina cuál es cuál. Además, en algunos países el consumo del plátano no es común, un hecho que promueve más las dudas; total que existe una eterna confusión entre estos dos alimentos, que si bien coinciden en lo nutricional y lucen parecido, no son lo mismo.

Si has tenido dudas al respecto te las despejamos.

El plátano suele ser más largo que la banana y luce amarillo opaco. Generalmente se cocina.

El plátano es muy consumido en países de América Latina, el Caribe y Asia. Para disfrutarlo en comidas se suele cocinar casi siempre de diversas maneras; a diferencia de la banana o el cambur (como se conoce en Venezuela) que se come sin cocinarlo. Se suele confundir mucho con las hortalizas, pero es una fruta. Al igual que la banana, pertenece a la familia de las musáceas, las plantas monocotiledóneas conocidas por sus frutos (bananos). La mayoría de los plátanos/bananas actuales son una combinación de la musa acuminata y la musa balbisana, ambas responsables por darnos la banana o el plátano que todos conocemos. Estas plantas tienen hojas muy grandes y juntas asemejan un tronco.

Las plantas musáceas son responsables de darnos la banana y el plátano.

Los plátanos a diferencia del cambur son más largos; además cuentan con una cáscara más gruesa de un amarillo más opaco cuando están maduros. Aunque casi siempre los plátanos son cocinados, pueden hervirse, hornearse o freírse, muy similar a lo que sucede con las papas. Igualmente, pueden ser comidos cuando están demasiado maduros (su concha se hace negra); aunque esta fase se aprovecha mejor para ser freídos en aceite o preparar dulces. Cabe mencionar que cuando se van haciendo maduros van perdiendo el almidón, provocando que su sabor se haga más dulce. Otra característica del plátano es que conserva su forma durante su cocción; algo que el cambur generalmente no mantiene porque se pone demasiado blando.

Por su parte, el cambur tiene su piel de color amarillo intenso. Dentro, la pulpa es suave, destacando por su dulzura y suavidad. Tiene una mayor concentración de azúcar y humedad que el plátano; pero tiene menos pulpa. Se cree que la banana es originaria de la India o Malasia, en este sentido la palabra “banana” tiene una raíz árabe.

Tanto el plátano y el cambur son de las frutas más calóricas que existen, ofrecen multitud de beneficios para nuestro organismo. De hecho, las cáscaras de plátano/cambur también aportan muchos nutrientes. A nivel nutricional, no podemos establecer a un vencedor, dado que los dos otorgan beneficios significativos a nuestro organismo.

Desde el punto de vista estrictamente nutricional podemos diferenciarlos así:

  • El plátano tiene menor contenido energético porque tiene menos hidratos de carbono
  • El plátano tiene menos almidón y más azúcares que la banana, por lo que tiene un sabor más dulce
  • El plátano tiene más minerales que la banana
  • El contenido de fibra, proteínas y vitamina C es similar en ambos
  • El plátano tiene más fósforo y potasio, pero menos calcio y magnesio que la banana
  • El plátano tiene menos sodio, lo que le hace apto para dietas pobres en sodio

En conclusión, el plátano y la banana tienen características comunes, pero pequeñas diferencias.